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<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://cultura.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>cultura</title><description/><link>https://cultura.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>&#xBF;HASTA QUE PUNTO LA MIGRACION MODIFICA LA CULTURA?</title><link>https://cultura.blogia.com/2005/061101-hasta-que-punto-la-migracion-modifica-la-cultura-.php</link><guid isPermaLink="true">https://cultura.blogia.com/2005/061101-hasta-que-punto-la-migracion-modifica-la-cultura-.php</guid><description><![CDATA[<strong>¿QUE COMPORTAMIENTOS SE PRESENTAN EN LA TRANSCULTURACION QUE SE DA EN LA MIGRACION COLOMBIANA?</strong><br><br>Hablando del caso colombiano, la emigracion a sido producto y consecuencia de la globalización y de las nuevas politicas neoliberales que se estan implementando. La modernidad con su nueva concepcion de mundo y el camibo que generó, hizo previsible su idea de progreso y secularizacion, dejando al descuberto la idea del hombre con libre albedrio en el mundo, abierto a caminos de igualdad y democracia y donde estas últimas parecen en la actualidad ser una promesa fracasada.<br><br>El recrudecimiento de lo social hace un clamor ante la ascencion de las economias de mercado que se presentan en el nuevo mundo que aparentemente quiere hacer saber que es beneficiosa para todos, pero que en realidad está presentando un debil perfil hacia lo social.<br><br>Pero la cultura pareciera que se viera abocada a homogeneizarse, a un paso lento pero conel infortunio de verse abierta aun mas la brecha de los dueños del capital con los que no lo tienen.<br><br>La emigracion como unos de esos pasos lentos, presenta, en el caso colombiano un panorama un poco desalentador, si primero se tiene en cuenta que existe un amplio desconocimiento historico y una falta de identidad, sabiendo que ésta aun no ha sido construida y ha llevado siglos en construccion y no se ha definido. Segundo, que al estar en contacto con otros pueblos la hace fragil para una transculturacion.  A continuacion presentare un ensayo que pretende relacionar ciertas practicas culturales de los emigrantes del Area Metropolitana Centro Occidente (AMCO) del pais que comprende Pereira, Dosquebradas y la Virginia,en torno a la emigracion y sus conductas en ambos espacion donde ésta se presenta, es decir, el pais de origen del emigrante y el pais receptor.<br><br>¿Cuál es el perfil del migrante? El perfil del migrante se concentra en poblaciones activas que comprende entre los 14 y 64 años quienes al no verse satisfechas las necesidades básicas buscan encontrar en tierras extranjeras la oportunidad de llenar dichas necesidades y tener una vida minimamente digna.  La composición por género es mayoritariamente femenina, que según fuente del DANE nos revelan que 47 de cada 100 emigrantes son hombres frente al 52 de cada 100 emigrantes son mujeres (cuadro 1)<br><br>Cuadro 1:   Características demográficas por genero<br>EMIGRANTES<br>TOTAL	25.733<br>HOMBRES	47.5%<br>MUJERES	52.5%<br>Fuente: Cálculos de los autores con base en Encuesta sobre emigrantes internacionales y remesas en el AMCO - DANE<br><br>Con relación a la población encuestada por el Centro de Información al Migrantes CIM de AESCO  Colombia sigue la tendencia con una leve diferencia que incrementa la población femenina con deseos de migrar  con un total de 5.293 personas encuestadas, el 47% es masculino y el 53% femenino, concediendo con el estudio del DANE; cabe resaltar aquí la relación de la mujer en nuestro núcleo social, asumiendo la responsabilidad de la estructura familiar (GRÁFICA 1).<br><br>El nivel educativo muestra que en la capacitación mucho cuentan con un nivel educativo de secundaria completa, y los mas destacados porcentajes muestran que el 15% de los migrantes ha realizado primaria completa, 21.7 secundaria incompleta, 41.2 secundaria completa y un 13.0 un nivel educativo superior o universitario, es decir, que 10.601 de 25.733 personas a cursado una carrera superior o universitaria (cuadro 2)<br><br>CUADRO 2:<br><br>El AMCO busca migrar por la situación económica, los emigrantes se perciben angustiados antes la inestabilidad labora, alto desempleo aunque las estadísticas digan lo contrario o  la mala remuneración que reciben con salario porque simplemente no alcanza para cubrir  sus necesidades y buscan mejores oportunidades; esto no solo se confirma en las vivencias cotidianas del entorno colombiano que usualmente se escucha en el día a día, sino también donde la AESCO informa basado en sus estudios que de 5.293 personas, 1618 poseen empleo y 2.987 (cuadro 3) no lo posee, pero de las personas que poseen empleo se les preguntó la razón por la que deseaban salir del país, antes eso manifestaron otras razones como reagrupación familiar ocupando el segundo lugar con un 22.2%, turismo 60%, por cambiar de país 5.9%, estudio 5.8%, por inseguridad 3.8% prevaleciendo entre estas la de buscar mejores oportunidades con un 50.4 (cuadro 4), lo que demuestra  población insatisfecha, quienes tienen una alta expectativa de hallar esas posibilidades y especialmente la de conseguir en el extranjero empleo, esta crisis se evidencia  en el aumento de migrantes, la crisis objetiva y en aumento del capitalismo han conducido a una  nueva organización de la producción, la cual instrumenta el desarrollo tecnológico e intensifica la asimetría en las relaciones de poder. La nueva organización diseña una explotación máxima de la fuerza de trabajo , muchos prefieren someterse a condiciones de explotación y abuso en esos lugares de recepción, según percepción de La colonia Colombiana en el exterior uno de los factores por que se someten a estas condiciones  son los emigrantes indocumentados que según ellos supera el  60%, es decir un abuso por parte del otro, una continua amenaza por su condición cuando en un orden social se incrementan las condiciones objetivas para la  carencia y se instala la amenaza de exclusión y el incentivo de rivalidad  refiriéndose a la persecución de los países  receptores de migrantes se deteriora  la trama de relaciones en lo subjetivo se expresa la  melancolizacion, la desconfianza, la justificación de si y del otro  y se llega a una etapa adaptacionista; el ideal de una vida mejor en un principio se puede ver averiada o rota por totalidad al refugiarse en otro país y con el pasar de los días encontrarse con una realidad no muy grata y no cumplir con los objetivos trazados al momento de la partida, por haber claridad.<br>CUADRO 3<br><br>Fuente: AESCO COLOMBIA<br><br>El lugar donde mas viajan los emigrantes se enfoca en dos destinos: España y Estados Unidos que según fuentes del DANE en cálculos de los autores fon base en la encuesta sobre emigrantes internacionales y remesas en el AMCO  se distribuye en un 34% en  Estados Unidos, 54% en España como concentración mayoritaria y el restante con un 6% entre otros lugares de América y un 6% entre otros: Europa, Asia, Australia (cuadro 5)<br><br>CUADRO 4.<br>SI TIENE EMPLEO POR QUE DESEA SLIR DEL PAIS<br>	              FRECUENCIA	  PORCENTAJE   ACUMULADO<br>PARA ESTUDIAR	         93	            5.8%	5.8%<br>POR INSEGURIDAD	         62	            3.8%	9.6%<br>REAGRUPACION FAMLIAR	360	           22.2%	31.8%<br>BUSCAR MEJORES OPORTUN	817	           50.4%	82.2%<br>POR CAMBIAR DE PAIS	 95	            5.9%	88.1%<br>TURISMO	                 97	            6.0%	94.1%<br>OTRAS POSIBILIDADES	 94	            5.9%	100%<br>TOTAL                  1618              100.0%<br>Fuente: AESCO COLOMBIA<br><br>Para emigrar se optan por muchas maneras, comenzando por arriesgar algo del patrimonio ya sea vendiendo propiedades, prestamos a amigos o familiares etc. Muchas veces arriesgándose y confiándose en el dinero que va a mandar de vuelta y que muchas veces ese dinero no se recupera.  De todos modos se ha detectado la ayuda de redes de migración las cuales son redes sociales de apoyo; las redes existentes que llegan a  detectarse están: familiar y de amistad de forma  que ayudan al migrante con alojamiento, alimentación, costo del viaje, obtención trabajo y ayuda en momentos de necesidad.  Estas redes vienen impregnadas de cierto colectivismo, característico de los colombianos si se toman  a estos como portavoces caracterizados por relaciones mas interdependientes donde prefieren una reciprocidad familiar para la búsqueda de sus objetivos expresando lealtad ante estas relaciones familiares.  Este colectivismo va asociado a un comportamiento dialéctico de miedo y desconfianza en la población migrante ya sea por su estado de irregularidad o por la estigmatización de la población<br> <br>CUADRO 5<br><br>Fuente: Cálculos de los autores con base en Encuesta<br>sobre emigrantes internacionales y<br>remesas en el Area Metropolitana Centro Occidente<br>- DANE<br><br>colombiana  por unos  pocos, como dice el Señor Alberto Soto.    Estos pocos generan acciones delictivas y presentan comportamientos censurables, también se incrementa esa desconfianza por el creciente egoísmo entre mismos colombianos al percibirse como competencia; todo este cuadro colombiano colectivista se ve enfrentado ante un individualismo europeo o norteamericano caracterizado por un sentimiento de responsabilidad de si mismos con menos expresividad afectiva propio de los países industrializados es decir, aun mayor desarrollo socio-económico corresponde un mayor individualismo  en efecto, conyugue, hermanos y padres fueron el principal apoyo para el 52.4% de los retornados, similarmente, en el exterior la red familiar fue el principal soporte tanto en el acomodamiento inicial del emigrante y en situaciones difíciles de necesidad de dinero como en la obtención de puestos de trabajo.  En efecto, el 57.5% de los retornados se alojó donde un pariente, el 39.3% acudió a un familiar cuando requirió dinero durante su estadía en el exterior  lo que refleja un alto grado de cooperación y familismo en pro de una acción conjunta beneficiando su núcleo familiar. estas redes son por una parte consideradas positivas por los aportes que hace a  la facilitación  de recursos como lo expreso el sociólogo Alberto Soto, redes que permiten que muchos mas colombianos salgan del país, por que existen otras redes como la de trafico de personas que se han constituido con mafias ya muy bien estructuradas de mucho poder donde aprovechan la situación de personas de bajos recursos que quieren irse también del país y los engañan, ofreciéndoles ofertas laborales, les pagan los pasajes, hacen todos los tramites de visas y que luego les van a cobrar todo esto viéndose obligados  al trafico de personas, narcotráfico, prostitucion y otros .<br><br>Frente al status de la población emigrante se destaca ciertas tendencias que tienen un carácter socio  histórico se señala que somos una mezcla de razas y que según estudios, existió un sistema de status étnico y un predominio de lo  blanco o europeo a raíz de la colonización.  De allí parten ciertos comportamientos en las familias de migrantes como en migrantes en su país de origen o percepciones de los miembros de países de acogida; este último será explicado mas adelante.<br><br>Dentro de  estos comportamientos se encuentra el de ladinizacion y se refiere al esfuerzo por cambiar de identidad étnica mediante el aprendizaje del idioma y la adquisición de la cultura del dominante (Pitt Rivers 1922)  muchas veces esto por estrategia como evitación de problemas por su irregularidad de indocumentados que representan la gran mayoría de inmigrantes, lo anterior en el caso de Estados  Unidos y asociado a costumbres de acento o tonos  en el idioma  en España.  Pero en referencia a Colombia y específicamente a la AMCO el status social unidos al aspecto económico, un poco mejor frente a este mismo  aspecto de Colombia refiere superioridad, es evidente esto en algunos retornados o en las familias de emigrantes como causa de recepción de remesas de trabajadores  que son sumas de dinero ganadas por los inmigrantes que son remitidas a sus países de origen   a veces evidenciada en hijos de inmigrantes o hermanos y que frente a los demás esto trae consecuencias en el ámbito educativo en los niños y en ciertos escenarios sociales al impulsar en los otros el deseo de conseguir lo que su status aparentemente mas alto le muestra y busca llenarlo a un mismo nivel, esto se ha convertido en un agravante tanto para los encargados de estos niños como para docentes de instituciones que no saben controlar  la situación y a esto se le suma las consecuencias de desequilibrio emocional para  muchos jóvenes y niños que por la migración han tenido que quedar al cuido de otros es una  situación que conlleva a comportamientos de rebeldía al interior de la familia y en las instituciones académicas llevando a altos niveles de deserción y bajo rendimiento, como consecuencia de la perdida del referente de autoridad (referenciado por los docentes) con el agravante de que ni el tutor, ni los docentes tienen herramientas pedagógicas para controlar la situación <br><br>Como causa de los conflictos nombrados anteriormente como el de contraste en cuanto a status social se puede nombrar la expresión como la de altercentrismo, es decir una predilección hacia grupos externos cayendo en una valoración mínima del grupo al que se pertenece o dicho de otra manera el altercentrismo hace del grupo externo el centro de comparación, el eje y modelo positivo, en torno al cual se hace rotar la propia identidad, definida como su contraria negativa , es entonces que se presenta como sostiene el investigador Alberto Soto niños con padres en el exterior que reciben remesas o diferentes tipos de regalos costosos, ultimas tecnologías se habla de niños de estratos 1 y 2 que dentro de las instituciones donde estudian la mayoría son muy pobres que no tienen la misma capacidad de adquirir el tipo de elementos costosos que genera un fenómeno de violencia también pisocologico   que puede generar que  los niños  que no tienen esa misma posibilidad busquen la forma de obtener esos agregados, este conflicto que se da en las escuelas que trasciende del núcleo familiar y donde los maestros están poco preparados para afrontar esta situación.  Pero uno de los choques más fuertes en el comportamiento de los individuos migrantes hacia el resto de la sociedad es el de reagrupación familiar en el caso de España como lo expreso el señor Alberto Soto.  Los comportamientos en status de la población del AMCO  varia frente  a la sociedad española, porque se tiene un imaginario de status alto y cuando se ven enfrentados a inmigrar a España se chocan con otra realidad, es decir la de encontrarse en un status  mas bajo y una situación de prueba de identidad cultural,  cuestión que no favorece la reagrupación en el lugar y muchos se ven obligados a retornar al país con una alta incertidumbre y con la estructura familiar casi destruida.  Esto demuestra  la falta de preparación del individuo   pero a su inversa, ya en el lugar de acogida las expresiones en cuanto a status bajo se trata de buscar un equilibrio para verse favorecida su imagen negativa, entonces se va en busca de mecanismos de ambivalencia, por ejemplo el de españoles son toscos y los colombianos son amables como lo expreso un inmigrante; la comparación frente a subgrupos  como los colombianos y ecuatorianos y otros.  Estas atribuciones están nutridas de un amplio carácter simbólico individual y colectivo expresado de forma cognitiva o por medio de mecanismos.<br><br>Ante estas subvaloraciones identificada por los encuestados nace un estigma hacia los colombianos. Si se observa esta huella negativa aparece mas que por una imagen inicial del colombiano ante el mundo asociado al narcotráfico y otros, por una pequeña cantidad de sujetos que cometen acciones delictivas y malos comportamientos, hechos que van creando ciertos estereotipos conceptualizado como la imagen o idea adoptada por un grupo  estos, hay que  establecer que dentro de un tiempo histórico y que se a caracterizado  como mito o símbolo. Comenzando por la conquista de América, enfocándonos en nuestra zona colombiana se tiene conocimiento de una dominación y una servidumbre cumplida por la misma obligación tanto en la población indígena como en los afrocolombianos. Ya, en el plano actual con elementos de mestizaje variados, se percibe aun la idea del colombiano trabajador luchador ante múltiples acontecimientos pero esta acotación es una de tanta que emergen ante la situación de los AMCO en el exterior, de todas   maneras queda abierta la posibilidad de profundizar mas en el tema, tanto en aspectos positivos como en estereotipos negativos ya resaltados aquí.<br><br>Por otro lado se distingue modos de pensar, actuar en cada cultura, a veces pareciera que tendiera a homogenizarse por los supuestos procesos de desarrollo económico mas que el social y que se extiende por los medios de telecomunicación, pero mas allá que se sostenga que existe esta tendencia al libre mercado pero no a la libre movilización de personas por este mundo globalizado con sus leyes restrictivas migratorias, no se puede negar que en ese intercambio de culturas surge una transculturación transnacional de allí, un aprendizaje por parte y parte de ciertos conductas de inmigrantes en España del AMCO, como se refirió en líneas anteriores una de los mecanismos  era usar un lenguaje común, unas veces por estrategia o por simple adquisición de códigos que se comparten, pero este no es el único caso, en términos de empleo uno de cada tres de los retornados que trabajó lo hizo en servicios, especialmente domestico  en este ámbito el vinculo de los emigrantes colombianos genera también un impacto cultural en la cultura española y obviamente en los comportamientos de estos mismos, al tener  contacto generalmente los niños con la población colombiana van adquiriendo ciertos hábitos, estos se van criando con comida colombiana, lenguaje colombiano, como una especie de colonización colombiana en la colonia Española como lo expreso el investigador Soto.  Pareciera entonces que obtuviera otro sentido o una dirección opuesta diferente a la de hace 500 años.  Entonces las reacciones de estos menores españoles adquieren un toque colombiano y además se podría hablar también de una especie de identidad secundaria colombiana de la mano con una matrifocalidad como producto de trabajadores inmersos en las industrias españolas por el desarrollo europeo y mujeres inmigrantes en España trabajadoras domesticas que crían hijo de los primeros.<br><br>De todos  modos los desplazamientos al exterior por parte del AMCO muestra un panorama tanto de las relaciones sociales como del sujeto, estas relaciones como se planteo previamente podrían tal vez mas adelante  tener alguna manifestación  de xenofobia entendiendo este como una acción reactiva que se convierte en  sinónimo de acercamiento hacia el objeto temido, aunque con el objeto final de destruir al objeto pretendidamente dañino  es decir una reacción que podría ir aumentando a causa de la mala imagen por hechos delincuenciales con por cierto recelo al sentirse amenazados por los colombianos al estos estar cumpliendo una labor y posiblemente disminuyendo ciertas posibilidades de trabajo en los nacionales de países captadores de inmigrantes.<br><br>Para concluir estas valoraciones conceptuales relacionadas con el tema de migración de AMCO seria importante señalar los casos que se tocaron en el presente ensayo sirvieron de referencia para el objetivo que se pretendía.  Mientras las condiciones sociales del país se sigan viendo amenazadas, continuara existiendo una movilización y un deseo de emigrar, de hecho el abordaje de la  zona AMCO quiso mostrar una de las caras de los comportamientos de este fenómeno como muestra de la situación de los individuos y del colectivo colombiano sin generalizar como única situación igual en todo el país.<br><br>Además se mostró no solo la situación del migrante como único beneficiado o afectado, sino también de las personas que lo rodean y que intervienen en esta dinámica  y que de una u otra manera el fenómeno los toca.  La idea de conseguir mejores oportunidades puede dar como consecuencia  muchos efectos tanto en el colectivo como en el individuo, por eso seria importante que antes que pensar en emigrar haya una información previa de todo lo que podría abarcar, porque en muchos casos se podría llegar a un resquebrajamiento   del núcleo familiar, núcleo de por sí  vital en nuestra sociedad.<br><br>BIBLIOGRAFIA<br><br>AESCO COLOMBIA. Publicación Colombianos en el exterior, edición 9,  julio 2004<br><br>AESCO COLOMBIA. Publicación Colombianos en el exterior, edicion 10,<br><br>MORALES Francisco, Psicología Social. Prentice Hall. Buenos Aires 2002<br><br>DEPARTAMENTO ADMINISTRATIVO NACIONAL DE ESTADISTICA. Metodología: Encuesta sobre Emigración  Internacional y Remesas Familiares en el AMCO<br><br>MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES. Memorias Seminario Migración Internacional, el Impacto y las remesas en Colombia, noviembre 10 y 11 2004]]></description><pubDate>Sat, 11 Jun 2005 18:46:00 +0000</pubDate></item><item><title>&#xBF;HASTA QUE PUNTO LA MIGRACION MODIFICA LA CULTURA?</title><link>https://cultura.blogia.com/2005/061102-hasta-que-punto-la-migracion-modifica-la-cultura-.php</link><guid isPermaLink="true">https://cultura.blogia.com/2005/061102-hasta-que-punto-la-migracion-modifica-la-cultura-.php</guid><description><![CDATA[<strong>¿QUE COMPORTAMIENTOS SE PRESENTAN EN LA TRANSCULTURACION QUE SE DA EN LA MIGRACION COLOMBIANA?</strong><br><br>Hablando del caso colombiano, la emigracion a sido producto y consecuencia de la globalización y de las nuevas politicas neoliberales que se estan implementando. La modernidad con su nueva concepcion de mundo y el camibo que generó, hizo previsible su idea de progreso y secularizacion, dejando al descuberto la idea del hombre con libre albedrio en el mundo, abierto a caminos de igualdad y democracia y donde estas últimas parecen en la actualidad ser una promesa fracasada.<br><br>El recrudecimiento de lo social hace un clamor ante la ascencion de las economias de mercado que se presentan en el nuevo mundo que aparentemente quiere hacer saber que es beneficiosa para todos, pero que en realidad está presentando un debil perfil hacia lo social.<br><br>Pero la cultura pareciera que se viera abocada a homogeneizarse, a un paso lento pero conel infortunio de verse abierta aun mas la brecha de los dueños del capital con los que no lo tienen.<br><br>La emigracion como unos de esos pasos lentos, presenta, en el caso colombiano un panorama un poco desalentador, si primero se tiene en cuenta que existe un amplio desconocimiento historico y una falta de identidad, sabiendo que ésta aun no ha sido construida y ha llevado siglos en construccion y no se ha definido. Segundo, que al estar en contacto con otros pueblos la hace fragil para una transculturacion.  A continuacion presentare un ensayo que pretende relacionar ciertas practicas culturales de los emigrantes del Area Metropolitana Centro Occidente (AMCO) del pais que comprende Pereira, Dosquebradas y la Virginia,en torno a la emigracion y sus conductas en ambos espacion donde ésta se presenta, es decir, el pais de origen del emigrante y el pais receptor.<br><br>¿Cuál es el perfil del migrante? El perfil del migrante se concentra en poblaciones activas que comprende entre los 14 y 64 años quienes al no verse satisfechas las necesidades básicas buscan encontrar en tierras extranjeras la oportunidad de llenar dichas necesidades y tener una vida minimamente digna.  La composición por género es mayoritariamente femenina, que según fuente del DANE nos revelan que 47 de cada 100 emigrantes son hombres frente al 52 de cada 100 emigrantes son mujeres (cuadro 1)<br><br>Cuadro 1:   Características demográficas por genero<br><br>EMIGRANTES<br>TOTAL	25.733<br>HOMBRES	47.5%<br>MUJERES	52.5%<br>Fuente: Cálculos de los autores con base en Encuesta sobre emigrantes internacionales y remesas en el AMCO - DANE<br><br>Con relación a la población encuestada por el Centro de Información al Migrantes CIM de AESCO  Colombia sigue la tendencia con una leve diferencia que incrementa la población femenina con deseos de migrar  con un total de 5.293 personas encuestadas, el 47% es masculino y el 53% femenino, concediendo con el estudio del DANE; cabe resaltar aquí la relación de la mujer en nuestro núcleo social, asumiendo la responsabilidad de la estructura familiar (GRÁFICA 1).<br><br>El nivel educativo muestra que en la capacitación mucho cuentan con un nivel educativo de secundaria completa, y los mas destacados porcentajes muestran que el 15% de los migrantes ha realizado primaria completa, 21.7 secundaria incompleta, 41.2 secundaria completa y un 13.0 un nivel educativo superior o universitario, es decir, que 10.601 de 25.733 personas a cursado una carrera superior o universitaria (cuadro 2)<br><br>CUADRO 2:<br><br>El AMCO busca migrar por la situación económica, los emigrantes se perciben angustiados antes la inestabilidad labora, alto desempleo aunque las estadísticas digan lo contrario o  la mala remuneración que reciben con salario porque simplemente no alcanza para cubrir  sus necesidades y buscan mejores oportunidades; esto no solo se confirma en las vivencias cotidianas del entorno colombiano que usualmente se escucha en el día a día, sino también donde la AESCO informa basado en sus estudios que de 5.293 personas, 1618 poseen empleo y 2.987 (cuadro 3) no lo posee, pero de las personas que poseen empleo se les preguntó la razón por la que deseaban salir del país, antes eso manifestaron otras razones como reagrupación familiar ocupando el segundo lugar con un 22.2%, turismo 60%, por cambiar de país 5.9%, estudio 5.8%, por inseguridad 3.8% prevaleciendo entre estas la de buscar mejores oportunidades con un 50.4 (cuadro 4), lo que demuestra  población insatisfecha, quienes tienen una alta expectativa de hallar esas posibilidades y especialmente la de conseguir en el extranjero empleo, esta crisis se evidencia  en el aumento de migrantes, la crisis objetiva y en aumento del capitalismo han conducido a una  nueva organización de la producción, la cual instrumenta el desarrollo tecnológico e intensifica la asimetría en las relaciones de poder. La nueva organización diseña una explotación máxima de la fuerza de trabajo , muchos prefieren someterse a condiciones de explotación y abuso en esos lugares de recepción, según percepción de La colonia Colombiana en el exterior uno de los factores por que se someten a estas condiciones  son los emigrantes indocumentados que según ellos supera el  60%, es decir un abuso por parte del otro, una continua amenaza por su condición cuando en un orden social se incrementan las condiciones objetivas para la  carencia y se instala la amenaza de exclusión y el incentivo de rivalidad  refiriéndose a la persecución de los países  receptores de migrantes se deteriora  la trama de relaciones en lo subjetivo se expresa la  melancolizacion, la desconfianza, la justificación de si y del otro  y se llega a una etapa adaptacionista; el ideal de una vida mejor en un principio se puede ver averiada o rota por totalidad al refugiarse en otro país y con el pasar de los días encontrarse con una realidad no muy grata y no cumplir con los objetivos trazados al momento de la partida, por haber claridad.<br>CUADRO 3<br>Fuente: AESCO COLOMBIA<br><br>El lugar donde mas viajan los emigrantes se enfoca en dos destinos: España y Estados Unidos que según fuentes del DANE en cálculos de los autores fon base en la encuesta sobre emigrantes internacionales y remesas en el AMCO  se distribuye en un 34% en  Estados Unidos, 54% en España como concentración mayoritaria y el restante con un 6% entre otros lugares de América y un 6% entre otros: Europa, Asia, Australia (cuadro 5)<br><br>CUADRO 4.<br>SI TIENE EMPLEO POR QUE DESEA SLIR DEL PAIS<br>	              FRECUENCIA	  PORCENTAJE   ACUMULADO<br>PARA ESTUDIAR	         93	            5.8%	5.8%<br>POR INSEGURIDAD	         62	            3.8%	9.6%<br>REAGRUPACION FAMLIAR	360	           22.2%	31.8%<br>BUSCAR MEJORES OPORTUN	817	           50.4%	82.2%<br>POR CAMBIAR DE PAIS	 95	            5.9%	88.1%<br>TURISMO	                 97	            6.0%	94.1%<br>OTRAS POSIBILIDADES	 94	            5.9%	100%<br>TOTAL                  1618              100.0%<br>Fuente: AESCO COLOMBIA<br><br>Para emigrar se optan por muchas maneras, comenzando por arriesgar algo del patrimonio ya sea vendiendo propiedades, prestamos a amigos o familiares etc. Muchas veces arriesgándose y confiándose en el dinero que va a mandar de vuelta y que muchas veces ese dinero no se recupera.  De todos modos se ha detectado la ayuda de redes de migración las cuales son redes sociales de apoyo; las redes existentes que llegan a  detectarse están: familiar y de amistad de forma  que ayudan al migrante con alojamiento, alimentación, costo del viaje, obtención trabajo y ayuda en momentos de necesidad.  Estas redes vienen impregnadas de cierto colectivismo, característico de los colombianos si se toman  a estos como portavoces caracterizados por relaciones mas interdependientes donde prefieren una reciprocidad familiar para la búsqueda de sus objetivos expresando lealtad ante estas relaciones familiares.  Este colectivismo va asociado a un comportamiento dialéctico de miedo y desconfianza en la población migrante ya sea por su estado de irregularidad o por la estigmatización de la población<br> <br>CUADRO 5<br><br>Fuente: Cálculos de los autores con base en Encuesta<br>sobre emigrantes internacionales y<br>remesas en el Area Metropolitana Centro Occidente<br>- DANE<br><br>colombiana  por unos  pocos, como dice el Señor Alberto Soto.    Estos pocos generan acciones delictivas y presentan comportamientos censurables, también se incrementa esa desconfianza por el creciente egoísmo entre mismos colombianos al percibirse como competencia; todo este cuadro colombiano colectivista se ve enfrentado ante un individualismo europeo o norteamericano caracterizado por un sentimiento de responsabilidad de si mismos con menos expresividad afectiva propio de los países industrializados es decir, aun mayor desarrollo socio-económico corresponde un mayor individualismo  en efecto, conyugue, hermanos y padres fueron el principal apoyo para el 52.4% de los retornados, similarmente, en el exterior la red familiar fue el principal soporte tanto en el acomodamiento inicial del emigrante y en situaciones difíciles de necesidad de dinero como en la obtención de puestos de trabajo.  En efecto, el 57.5% de los retornados se alojó donde un pariente, el 39.3% acudió a un familiar cuando requirió dinero durante su estadía en el exterior  lo que refleja un alto grado de cooperación y familismo en pro de una acción conjunta beneficiando su núcleo familiar. estas redes son por una parte consideradas positivas por los aportes que hace a  la facilitación  de recursos como lo expreso el sociólogo Alberto Soto, redes que permiten que muchos mas colombianos salgan del país, por que existen otras redes como la de trafico de personas que se han constituido con mafias ya muy bien estructuradas de mucho poder donde aprovechan la situación de personas de bajos recursos que quieren irse también del país y los engañan, ofreciéndoles ofertas laborales, les pagan los pasajes, hacen todos los tramites de visas y que luego les van a cobrar todo esto viéndose obligados  al trafico de personas, narcotráfico, prostitucion y otros .<br><br>Frente al status de la población emigrante se destaca ciertas tendencias que tienen un carácter socio  histórico se señala que somos una mezcla de razas y que según estudios, existió un sistema de status étnico y un predominio de lo  blanco o europeo a raíz de la colonización.  De allí parten ciertos comportamientos en las familias de migrantes como en migrantes en su país de origen o percepciones de los miembros de países de acogida; este último será explicado mas adelante.<br><br>Dentro de  estos comportamientos se encuentra el de ladinizacion y se refiere al esfuerzo por cambiar de identidad étnica mediante el aprendizaje del idioma y la adquisición de la cultura del dominante (Pitt Rivers 1922)  muchas veces esto por estrategia como evitación de problemas por su irregularidad de indocumentados que representan la gran mayoría de inmigrantes, lo anterior en el caso de Estados  Unidos y asociado a costumbres de acento o tonos  en el idioma  en España.  Pero en referencia a Colombia y específicamente a la AMCO el status social unidos al aspecto económico, un poco mejor frente a este mismo  aspecto de Colombia refiere superioridad, es evidente esto en algunos retornados o en las familias de emigrantes como causa de recepción de remesas de trabajadores  que son sumas de dinero ganadas por los inmigrantes que son remitidas a sus países de origen   a veces evidenciada en hijos de inmigrantes o hermanos y que frente a los demás esto trae consecuencias en el ámbito educativo en los niños y en ciertos escenarios sociales al impulsar en los otros el deseo de conseguir lo que su status aparentemente mas alto le muestra y busca llenarlo a un mismo nivel, esto se ha convertido en un agravante tanto para los encargados de estos niños como para docentes de instituciones que no saben controlar  la situación y a esto se le suma las consecuencias de desequilibrio emocional para  muchos jóvenes y niños que por la migración han tenido que quedar al cuido de otros es una  situación que conlleva a comportamientos de rebeldía al interior de la familia y en las instituciones académicas llevando a altos niveles de deserción y bajo rendimiento, como consecuencia de la perdida del referente de autoridad (referenciado por los docentes) con el agravante de que ni el tutor, ni los docentes tienen herramientas pedagógicas para controlar la situación <br><br>Como causa de los conflictos nombrados anteriormente como el de contraste en cuanto a status social se puede nombrar la expresión como la de altercentrismo, es decir una predilección hacia grupos externos cayendo en una valoración mínima del grupo al que se pertenece o dicho de otra manera el altercentrismo hace del grupo externo el centro de comparación, el eje y modelo positivo, en torno al cual se hace rotar la propia identidad, definida como su contraria negativa , es entonces que se presenta como sostiene el investigador Alberto Soto niños con padres en el exterior que reciben remesas o diferentes tipos de regalos costosos, ultimas tecnologías se habla de niños de estratos 1 y 2 que dentro de las instituciones donde estudian la mayoría son muy pobres que no tienen la misma capacidad de adquirir el tipo de elementos costosos que genera un fenómeno de violencia también pisocologico   que puede generar que  los niños  que no tienen esa misma posibilidad busquen la forma de obtener esos agregados, este conflicto que se da en las escuelas que trasciende del núcleo familiar y donde los maestros están poco preparados para afrontar esta situación.  Pero uno de los choques más fuertes en el comportamiento de los individuos migrantes hacia el resto de la sociedad es el de reagrupación familiar en el caso de España como lo expreso el señor Alberto Soto.  Los comportamientos en status de la población del AMCO  varia frente  a la sociedad española, porque se tiene un imaginario de status alto y cuando se ven enfrentados a inmigrar a España se chocan con otra realidad, es decir la de encontrarse en un status  mas bajo y una situación de prueba de identidad cultural,  cuestión que no favorece la reagrupación en el lugar y muchos se ven obligados a retornar al país con una alta incertidumbre y con la estructura familiar casi destruida.  Esto demuestra  la falta de preparación del individuo   pero a su inversa, ya en el lugar de acogida las expresiones en cuanto a status bajo se trata de buscar un equilibrio para verse favorecida su imagen negativa, entonces se va en busca de mecanismos de ambivalencia, por ejemplo el de españoles son toscos y los colombianos son amables como lo expreso un inmigrante; la comparación frente a subgrupos  como los colombianos y ecuatorianos y otros.  Estas atribuciones están nutridas de un amplio carácter simbólico individual y colectivo expresado de forma cognitiva o por medio de mecanismos.<br><br>Ante estas subvaloraciones identificada por los encuestados nace un estigma hacia los colombianos. Si se observa esta huella negativa aparece mas que por una imagen inicial del colombiano ante el mundo asociado al narcotráfico y otros, por una pequeña cantidad de sujetos que cometen acciones delictivas y malos comportamientos, hechos que van creando ciertos estereotipos conceptualizado como la imagen o idea adoptada por un grupo  estos, hay que  establecer que dentro de un tiempo histórico y que se a caracterizado  como mito o símbolo. Comenzando por la conquista de América, enfocándonos en nuestra zona colombiana se tiene conocimiento de una dominación y una servidumbre cumplida por la misma obligación tanto en la población indígena como en los afrocolombianos. Ya, en el plano actual con elementos de mestizaje variados, se percibe aun la idea del colombiano trabajador luchador ante múltiples acontecimientos pero esta acotación es una de tanta que emergen ante la situación de los AMCO en el exterior, de todas   maneras queda abierta la posibilidad de profundizar mas en el tema, tanto en aspectos positivos como en estereotipos negativos ya resaltados aquí.<br><br>Por otro lado se distingue modos de pensar, actuar en cada cultura, a veces pareciera que tendiera a homogenizarse por los supuestos procesos de desarrollo económico mas que el social y que se extiende por los medios de telecomunicación, pero mas allá que se sostenga que existe esta tendencia al libre mercado pero no a la libre movilización de personas por este mundo globalizado con sus leyes restrictivas migratorias, no se puede negar que en ese intercambio de culturas surge una transculturación transnacional de allí, un aprendizaje por parte y parte de ciertos conductas de inmigrantes en España del AMCO, como se refirió en líneas anteriores una de los mecanismos  era usar un lenguaje común, unas veces por estrategia o por simple adquisición de códigos que se comparten, pero este no es el único caso, en términos de empleo uno de cada tres de los retornados que trabajó lo hizo en servicios, especialmente domestico  en este ámbito el vinculo de los emigrantes colombianos genera también un impacto cultural en la cultura española y obviamente en los comportamientos de estos mismos, al tener  contacto generalmente los niños con la población colombiana van adquiriendo ciertos hábitos, estos se van criando con comida colombiana, lenguaje colombiano, como una especie de colonización colombiana en la colonia Española como lo expreso el investigador Soto.  Pareciera entonces que obtuviera otro sentido o una dirección opuesta diferente a la de hace 500 años.  Entonces las reacciones de estos menores españoles adquieren un toque colombiano y además se podría hablar también de una especie de identidad secundaria colombiana de la mano con una matrifocalidad como producto de trabajadores inmersos en las industrias españolas por el desarrollo europeo y mujeres inmigrantes en España trabajadoras domesticas que crían hijo de los primeros.<br><br>De todos  modos los desplazamientos al exterior por parte del AMCO muestra un panorama tanto de las relaciones sociales como del sujeto, estas relaciones como se planteo previamente podrían tal vez mas adelante  tener alguna manifestación  de xenofobia entendiendo este como una acción reactiva que se convierte en  sinónimo de acercamiento hacia el objeto temido, aunque con el objeto final de destruir al objeto pretendidamente dañino  es decir una reacción que podría ir aumentando a causa de la mala imagen por hechos delincuenciales con por cierto recelo al sentirse amenazados por los colombianos al estos estar cumpliendo una labor y posiblemente disminuyendo ciertas posibilidades de trabajo en los nacionales de países captadores de inmigrantes.<br><br>Para concluir estas valoraciones conceptuales relacionadas con el tema de migración de AMCO seria importante señalar los casos que se tocaron en el presente ensayo sirvieron de referencia para el objetivo que se pretendía.  Mientras las condiciones sociales del país se sigan viendo amenazadas, continuara existiendo una movilización y un deseo de emigrar, de hecho el abordaje de la  zona AMCO quiso mostrar una de las caras de los comportamientos de este fenómeno como muestra de la situación de los individuos y del colectivo colombiano sin generalizar como única situación igual en todo el país.<br><br>Además se mostró no solo la situación del migrante como único beneficiado o afectado, sino también de las personas que lo rodean y que intervienen en esta dinámica  y que de una u otra manera el fenómeno los toca.  La idea de conseguir mejores oportunidades puede dar como consecuencia  muchos efectos tanto en el colectivo como en el individuo, por eso seria importante que antes que pensar en emigrar haya una información previa de todo lo que podría abarcar, porque en muchos casos se podría llegar a un resquebrajamiento   del núcleo familiar, núcleo de por sí  vital en nuestra sociedad.<br><br>BIBLIOGRAFIA<br><br>AESCO COLOMBIA. Publicación Colombianos en el exterior, edición 9,  julio 2004<br><br>AESCO COLOMBIA. Publicación Colombianos en el exterior, edicion 10,<br><br>MORALES Francisco, Psicología Social. Prentice Hall. Buenos Aires 2002<br><br>DEPARTAMENTO ADMINISTRATIVO NACIONAL DE ESTADISTICA. Metodología: Encuesta sobre Emigración  Internacional y Remesas Familiares en el AMCO<br><br>MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES. Memorias Seminario Migración Internacional, el Impacto y las remesas en Colombia, noviembre 10 y 11 2004]]></description><pubDate>Sat, 11 Jun 2005 18:28:00 +0000</pubDate></item><item><title>Hacia una hermen&#xE9;utica de la identidad cultural</title><link>https://cultura.blogia.com/2005/032901-hacia-una-hermeneutica-de-la-identidad-cultural.php</link><guid isPermaLink="true">https://cultura.blogia.com/2005/032901-hacia-una-hermeneutica-de-la-identidad-cultural.php</guid><description><![CDATA[Por: Yara Altez  <br><br>Sin duda el pensamiento social más reciente sobre Latinoamérica es de una altísima sensibilidad por lo cultural. Se trata de autores pertenecientes a esta parte del planeta cuyo abordaje teórico y metodológico facilita un re-descubrimiento de la cultura, más bien como hecho que como concepto. La referencia constante al actual acontecer de la realidad latinoamericana daría cuenta de ello. En efecto, parece haberse configurado aquí, en nuestros países, un magma cultural que está poniendo en jaque a las teorías sociales sostenidas hasta los años ochenta, pues la realidad en América Latina hoy demostraría cosas muy diferentes a las allí planteadas. Dispuestos a admitir la naturaleza semiótica de la cultura, los más recientes teóricos latinoamericanos afirman que una comprensión de la misma en nuestra región, debe pasar por asumir el estudio de la producción, la circulación y el consumo de significados (Garcia Canclini, 1994), montaje en el cual los medios masivos de comunicación tienen una importancia primordial, pues de ello ha dependido el particular acceso que hemos tenido a la modernidad, así como la forma de desenvolvernos en ella. Quien ha venido investigando esta particular situación con el mayor de los detalles es Jesús Martin-Barbero.<br><br>En el mismo orden de ideas se inscribe también José Joaquín Brunner, quien resume la discusión planteada por los actuales teóricos latinoamericanos de la cultura de la siguiente manera:<br><br>La cultura latinoamericana de conformación moderna no es hija de las ideologías, aunque liberales, positivistas y socialistas la buscaran, sino del despliegue de la escolarización universal, de los medios de comunicación electrónicos y de la conformación de una cultura de masas de base industrial. (Brunner, 1994:61). <br><br>En efecto para Brunner, desde 1950 pasaron a ser absolutamente estratégicos tanto la escuela como la televisión y el consumo masivo de bienes simbólicos industriales, pues en todo eso ha residido y continua haciéndolo la clave para comprender cómo es que América Latina se ha incorporado a la modernidad cultural. Casi por la misma vía llega Jesús Martin-Barbero al tema de la cultura, aunque haciendo mayor énfasis en los medios de comunicación masiva, lo cual le ha permitido a este autor resemantizar algunos viejos conceptos como el de cultura popular, por ejemplo (Martin-Barbero, 1994).<br><br>Efectivamente, Martin-Barbero desacraliza la idea de cultura popular al despojarla de cualquier esencialismo posible que la remita a una supuesta pureza como a la persistencia de lo «autentico», tal como tradicionalmente se pensaba cuando se asumía la crítica de lo masivo. En este sentido, la cultura popular no constituye ni un bastión de resistencia ni tampoco evidencia de la manipulación ejercida desde la élites. Ni lo uno ni lo otro; en lo cultural popular latinoamericano se estaría experimentando nuevas formas de apropiación y elaboración de los cambios que en nuestros Estados se vienen produciendo aceleradamente desde comienzos de los ochenta. Martin-Barbero (1994) nos habla de una «readecuación de la hegemonía en una modernidad periférica», en donde los medios de comunicación desempeñan, entonces, un rol fundamental al estar no sólo agenciando el magma cultural, sino a la vez, creándolo.<br><br>Pero también en Martin-Barbero nos encontramos con una idea de cultura mucho más cercana al récord de lo sensible y lo vivido que a lo simbólico-pensado. Un poco gracias a ese nuevo papel encarnado por los medios, es que autores como éste logran repensar no sólo el campo de la comunicación sino también, como decimos, a la cultura misma, la cual, en nuestros contextos, ya no puede separarse de la presencia de los medios. Siendo inevitablemente así, el claro objetivo de autores como Martín-Barrero sería:<br><br>...asomarnos a la experiencia que la gente tiene y al sentido que en ella cobran los procesos de comunicación. (Martin-Barbero, 1994:85. Las cursivas son del autor).<br><br>Más adelante, en el mismo ensayo, agregaría:<br><br>...las culturas populares reconstituyen día a día sus modos de afirmación. Son los prejuicios de etnocentrismo solapado, que permea tanto el discurso del antropólogo como el del militante político, lo que nos incapacita para percibir el sentido del desarrollo de esas culturas. El cambio pasa aquí por la más nueva concepción de los procesos de apropiación que materializan las fiestas o las artesanías: sus modos de apropiarse de una economía que les arremete pero que no ha podido suprimir ni reemplazar la peculiar mediación que esas operan entre memoria y utopía. (Martin-Barbero, 1994:95. Las cursivas son del autor).<br><br>Pareciera que tan errados han estado los intelectuales como los políticos en el intento aprehender esa «experiencia que la gente tiene» la cual sería una inadvertida capacidad para sobrevivir al vértigo producido a raíz de los cambios políticos y económicos más contemporáneos. Al menos esa es nuestra interpretación de las palabras de Martin-Barbero. Esa experiencia, entonces, es llamada cultura, y es entendida por el autor como algo tan de lo vivido y lo sentido que, por supuesto, no tendría mucha cabida un esfuerzo lógico y muchos menos un método-lógico pues se correría el riesgo de pasar por alto el asombroso y propio dinamismo de estos nuevos tiempos y su (s) cultura(s). He ahí la influencia del pensamiento de Benjamin en Martin-Barbero:<br><br>...para la razón ilustrada la experiencia es lo oscuro, lo constitutivamente opaco, lo impensable. Para Benjamin, por el contrario, pensar la experiencia es el modo de acceder a lo que irrumpe en la historia con las masas y la técnica. No se puede entender lo que pasa culturalmente en las masas sin atender a su experiencia. Pues a diferencia de lo que pasa en la cultura culta, cuya clave está en la obra, para aquella otra la clave se halla en la percepción y en el uso. (Martin-Barbero, 1999:88. Las cursivas son del autor).<br><br>Ciertamente, nuestras culturas populares disfrutan de una hermenéutica en la que el texto escrito se des-ubica hasta diluirse, o se re-inventa sin mayores prioridades haciendo contexto junto a otros textos. (Los ejemplos abundan y es justamente Martin-Barbero uno de los autores que más los han venido recopilando). Tal vez ese fracaso de la hermenéutica del libro y el reemplazo de la técnica como mediación entre lo masivo y lo cultural, constituyen la tesitura propia de nuestra «actual» modernidad. Y como se trata de una modernidad pensada (cuando aparecen los intelectuales) desde una posmodernidad, es absolutamente necesario deslegitimar cualquier intento logocentrado con pretensiones explicativas; por lo tanto W. Benjamin resulta un magnífico recurso, no cabe la menor duda. En consecuencia, la cultura en nuestras latitudes le estaría haciendo burlas a ciertos textos teóricos-académicos, como por ejemplo la clásica teoría de la dependencia y el concepto de imperialismo cultural (Martin-Barbero, 2000).<br><br>La globalización (y los procesos de transformación y comunicación que la vehiculizan) no es pensable en los términos de un centro y una periférica que serían exteriores entre sí. La globalización nombra una multitud de transformaciones que se producen también desde lo nacional y, muchas veces, desde lo local. (Martin-Barbero; 2000:66).<br><br>Dichas transformaciones se dinamizan muy rápidamente en lo vivido, mientras van adquiriendo una trascendencia insoslayable refutando al anterior (¿antiguo?) pensamiento científico-social al ir haciéndose cultura. Una cultura que se sabría manejar sin muchos traumas para vérselas con el sentido de la hegemonía política y económica que hoy supone la globalización. Un ejemplo absolutamente pertinente es el que ofrece el mismo Martin-Barbero cuando nos habla de la importancia cultural de lugares como Mc Donalds.<br><br>La comida en casa ha dejado de ser un ritual capaz de congregar a la familia. Des simbolizada de este modo, la comida diaria encuentra una de sus formas en el fast food. No se está argumentando que no haya imposición. El problema es que ya no disponemos de un lugar seguro para situarnos fuera de ella. Ha crecido el reto de desidealizar la perspectiva para no confundir moralización con análisis. Desritualizados y deslocalizados de los lugares que garantizaban la convocatoria familiar, los nuevos modos de comer se ajustan a una nueva polisemia de la vida social. La presencia de Mc Donalds se halla ligada menos al imperialismo abstracto y más a cambios en la estructura de la socialidad, en las costumbres y saberes del "estar juntos". La mundialización (cultural) de las sociedades no es reducible a imposición (global). (Martin-Barbero, 2000:67).<br><br>En efecto, seguramente todos estamos de acuerdo en que verdaderamente se está experimentando nuevas socialidades y que en esa misma medida podemos hablar de nuevas experiencias culturales latinoamericanas. En realidad son muchos los autores contemporáneos cautivos por este acontecer y empeñados en aprehenderlos tan rápidamente como corren los tiempos. Y es tan prolífera su producción que hasta logran llamar la atención de otros colegas de miradas des-centradas, aunque aún desde los centros como Herlinghaus y Walter (1994), cuya recopilación de ensayos producidos por teóricos latinoamericanos de la cultura se ha convertido en un texto de consulta obligatoria.<br><br>El tema de la cultura nunca estuvo tan vigente entre los intelectuales latinoamericanos como ahora. Y curiosamente (?), no son los antropólogos los más destacados. De ahí, tal vez, el manejo del término sin muchas referencias al debate inacabado que ha sufrido dentro de la propia historia de la antropología. Quizás este re-des-cubrimiento empírico de lo cultural latinoamericano esté ofertando una resemantización del concepto mismo lo cual podría abrirle las puertas a un nuevo capítulo de la antropología en América Latina. Muy probablente hacia allí apunta la reciente compilación de Cucurrela (1999) Antropología del Ciberespacio, en donde, siendo el tema fundamental el actual acontecer cultural latinoamericano, se le piensa a propósito de la globalización y las nuevas tecnologías de la comunicación. De la vinculación entre estas dos variables y la cultura, surgen interesantes reflexiones que permiten reconocer el nuevo mapa de acontecimientos, siendo los más comentados: los procesos de migración, los efectos de la diferencia y, por supuesto, la construcción de las identidades. <br><br>Es tan especialmente rica la nueva cartografía cultural que logra re-estimular, incluso, hasta la posibilidad de una presencia más "activa" de aquellos antropólogos que no abandonan la idea de trabajo in situ:<br><br>Las investigaciones que vengo realizando para completar mi tesis doctoral, han sido una apuesta clara, tanto mía como de mi directora Ma. Jesús Buxó, por el trabajo de campo y la posibilidad de, posteriormente, utilizar estos trabajos para incidir en un diseño cultural. Dentro de este nuevo escenario social que es el ciberespacio, la antropología aplicada pasa a tener un papel predominante. (Faura Homedes,1999:107).<br><br>No debe extrañar, entonces, que si los mismos antropólogos se sienten verdaderamente conmovidos por el nuevo escenario hasta el punto que el trabajo empírico re-cobra fuerzas desconfíen otros intelectuales, como Martin-Barbero de todo esfuerzo racionalista. Pareciera que no es precisamente por ese medio que podría accederse a lo cultural latinoamericano. No. Como hemos venido apuntando, la experiencia en lo vivido y más concretamente, en lo vivido cotidiano demandaría más experiencia. Y a pesar de los insignes esfuerzos teóricos por articular nuevos conceptos, debatiendo al pensamiento entre categorías complejas: modernidad periférica, posmodernidad en la periferia, modernidad heterogénea... esfuerzos concentrados en tratar de pensarnos a nosotros... la implosión de lo sentido-vivido-experimentado, es aún mayor:<br><br>Modernidad no situada en medio de criterios y expectativas previamente racionalizadas, sino modernidad como conjunto de experiencias de una nueva extensión cultural, señalada por medio de las topologías de lo heterogéneo, de lo multicultural y lo multitemporal de los cruces de lo político con lo cultural y, revelando la riqueza de una historización distinta, de las articulaciones entre lo masivo y lo popular. (Herlinghaus y Walter, 1994:14).<br><br>Ciertamente, estamos frente a una crisis de las teorías y las formas de representar no sólo nuestro modelo de modernidad sino cualquiera en la actualidad (Herlinghaus y Walter, 1994). En una misma medida, es la realidad, en este caso llamada cultura (s) latinoamericana (s), la que pareciera estar gestando una suerte de ruptura epistemológica. <br><br>Pero este re-surgir de lo cultural como nuevo chance para la reflexión pudiera estar significando, además y por cierto, el impulso renovado de una vieja necesidad: la de tener ante sí la evidencia objetiva de los fenómeno, una realidad... un modo. Ciertamente podría hablarse hasta de la necesidad de "friccionar al pensamiento con la realidad", en el sentido manejado por Gargani (1998) desde un muy refinado empirismo que vale la pena citar, el cual seguramente muchos estarán de acuerdo en aceptar que hace parte del amplio enfoque manejado por los autores aquí referidos:<br><br>...un tal sujeto se atrinchera en sí mismo, delira maquinaciones teóricas y reglamentaciones especulativas sobre un mundo al que siente miedo de aproximarse.../... una larga tradición filosófica dio origen al complot del aislamiento narcista del yo, la idealización desviante de un pensamiento que elige la estrategia histérica de la autorreferencia para evitar invertir pasiones en los objetos, que todavía opta por legislar según un registro de autoridad, en lugar de disponerse a la escucha de los objetos, de los signos, de los hechos indiciales abiertos por el horizonte del mundo, de las escenas que van a formar ese entrelazamiento inconfundible de necesidad y placer que es lo que propiamente da que pensar a los hombres. (Gargani, 1998:28).<br><br>Esta demanda de realidad, concomitante entonces con un cierto final de la epistemología moderna, parece ser satisfecha, justamente, por aquellos que suelen hacer de la cultura un motivo de estudio. Ya no sólo hablamos de los antropólogos y la antropología con su larga tradición empirista (Tyler, 1975) y su fuerte rechazo a la construcción teórica si no es por vía de inducción (Tyler, 1975, Martín, 1995), pues el término cultura disfruta de un cierto gusto entre otros colegas de las humanidades, en la medida en que parece ser muy sencillo hallarle referentes concretos. Por cierto, Garcia Canclini (1994) se ha preguntado: ¿Por qué existen tantas disciplinas para estudiar la cultura? (1994:11), y estamos nosotros de acuerdo con su respuesta (problemas no resueltos en la investigación, ausencia de un modelo teórico compartido, diferentes tradiciones institucionales y condiciones sociopolíticas), también nos parece poder agregar: la increíble facilidad con la que se cuenta para hallarle referentes al término cultura. Pero éste, y aunque no se advierta, nunca representó tantas dificultades hasta el momento en el que surge la antropología simbólica con Geertz a la cabeza, pues hablar de la naturaleza semiótica de la cultura no sugiere muchas posibilidades de concreción material. Sin embargo, nuestros autores vienen realizando un notable esfuerzo por hallarlos, tal como las citas que hasta aquí hemos presentado podrían certificarlo.<br><br>Tal vez arrastrados por la seducción de lo fáctico, esa que llega a convertir al investigador en un empirista consumado (fundamentalmente a los antropólogos), muy a pesar de no ser ese su mayor deseo... quizás por esa necesidad de hechos apuntada en la cita de Gargani, corolario de la ruptura con la filosofía de la modernidad... es muy probable que los más recientes teóricos latinoamericanos de la cultura, acentúen en sus textos cantidades de ejemplos e ilustraciones. Desde otro lado, creemos que, hoy, para hablar de cultura (en cualquier parte del mundo) ya no necesitamos apoyarnos en una base empírica que haga las veces de solvencia de lo dicho. Por carácter semiótico de la cultura habrá de entenderse una condición absolutamente simbólica, apreciable y/o concreta en el testimonio de los individuos. De allí que el antropólogo y todo estudioso de la sociedad y la cultura, sean intérpretes. Esa es la idea funcional de una antropología simbólica, siguiendo las premisas de C. Geertz (1996), para quien:<br><br>...todo el quid de un enfoque semiótico de la cultura es ayudarnos a lograr acceso al mundo conceptual en el cual viven nuestros sujetos, de suerte que podamos, en el sentido amplio del término, conversar con ellos. (Geertz; 1996:35).<br><br>La aceptación del significado de lo dicho / lo hablado, como "dato", protege a la antropología-y por ende a todas las disciplinas interesadas en el tema- de las consecuencias del llamado realismo etnográfico (Marcus y Cushman, 1991) cuya connotación positivista quiere evitarse hoy a toda costa. Sin embargo, resulta muy difícil no apelar a la experiencia, no echar mano de las observaciones realizadas en los lugares que nos interesa estudiar, pues aún de la experiencia emana una autoridad cognoscitiva que, en el caso de los estudios culturales, no deja de regir el camino de la reflexión. Es la autoridad etnográfica (Clifford, 1991), sustentada en el estar allí (Geertz, 1989) en la escena cultural, cualquiera sea, pues ya no se trata únicamente de las exóticas sociedades que solían investigar los antropólogos. También se siente el peso de una autoridad etnográfica en las constantes referencias concretas al acontecer cultural latinoamericano actual.<br><br>Posibilidad para una hermenéutica de la identidad cultural<br><br>Pero no es precisamente el manejo de indicadores empíricos lo que podría conducirnos a hacer más fructífera la discusión, pues, entre otras cosas, se corre el riesgo de caer en una suerte de relativismo refutador, al cual estamos muy acostumbrados los antropólogos. En efecto, suele ser nuestra mayor aspiración el presentar el más llamativo ejemplos, en algunos momentos el más exótico y generalmente el más particular e irrepetible, tratando de que llegue a convertirse en un "caso" con capacidad suficiente como para refutar o anular enunciados generales, teóricos y hasta universales (Tyler, 1975). No obstante, paradójico resulta que por medio de este clásico manejo de los "datos" se pretenda evitar toda estrategia positivista, pues mientras más se apele a la experiencia y a la "fuerza de los hechos", más pedestre resulta el empirismo. La vía de escape de las macro-teorías y los meta-relatos que obvien y omiten todas esas "cosas" que estamos empeñados en destacar desde un pensamiento descentrado, no parece ser el remitirse nuevamente a lo observable... a lo vivido... Pero por otra parte, tampoco se asuste nadie pues la apelación a los hechos entre los científicos sociales (?) nunca ha resultado un verdadero éxito positivista, por lo cual una tal acusación podría quedar fuera de lugar. En efecto, quienes realmente han optado por una metodología positivista de investigación argumentan, precisamente, que los antropólogos realizamos un manejo bastante deficiente de los datos, demostrando generalmente en nuestra falta de conocimiento para resolver los problemas típicos de validación de los enunciados teóricos (Mc Ewen, 1975). Por ejemplo; así como tampoco sabríamos elaborar las llamadas definiciones coordinativas (Nutini, 1975) -que en el lenguaje de las ciencias naturales se conocen como "reglas de correspondencias"- sin las cuales no es posible la construcción de indicadores y, en consecuencia, ni el relevamiento empírico ni el trabajo de campo.<br><br>A pesar de ser malos positivistas, los antropólogos y muchos otros colegas de las humanidades continúan apelando a la autoridad de la experiencia, como también lo estarían haciendo los intelectuales ocupados hoy por la cultura latinoamericana. Pudiendo interpretarse como una especie de "dilema epistemológico", pensemos que éste podría tener solución en la filosofía hermenéutica.<br><br>Hacia allí apuntan nuestros esfuerzos, por lo cual venimos reflexionando sobre el concepto de tradición (Gadamer mediante), vinculándolo estrechamente al de cultura, para así pensar el contexto semiótico de la vida misma, anterior a la experiencia, que transmitido de generación en generación como legado pre-comprensivo, infunde hasta los sentimientos, satura al verbo y llena de gracia al acto. En este orden las ideas comienzan a recobrar mayor sentido lo que una vez apuntara Rigoberto Lanz:<br><br>...sigue habiendo gente que quiere pensar (porque en el pensar está el vivir que de otro modo se muere de tanta realidad)". ( Lanz;1994:6. Las negrillas son del autor).<br><br>En el acto de pensar la cultura, ésta se convierte en actor, escenario y espectador, por lo cual todo intento de comprensión de la misma supone hallarlos sobredeterminados por ella. Esta "circularidad" no es más que la forma de operar de la llamada historia efectual en la comprensión de la tradición (Gadamer, 1977) que incluso está presente cuando pretendemos convertir a la historia misma en objeto de estudio. Aceptar esta unificación semántica entre el concepto de tradición de Gadamer y el de cultura según Geertz y sus continuadores, conduce la atención hasta el pensamiento en cuanto acontecimiento simbólico por excelencia, cuya concreción colectiva ya es cultura y por fortaleza semiótica, tradición. Uno de los más notables resultados de toda cultura sería el pensarse a sí mismo; configuración de sentido que nos permite comenzar a hablar de identidad cultural, contando con una base ya no tan empírica, pues la idea de un sí mismo comunitario, colectivo o cultural, nos dice de un esfuerzo del pensamiento por responder a la pregunta básica: ¿quiénes somos?, en cuya respuesta se enuncian las claves de identidad.<br><br>No se busque más la identidad cultural: ella "es" <br><br>Si entonces nos alejamos un poco de lo empírico-observable y concreto-material, entramos en el territorio de lo pensado con la intención de comprender claves de sentido vital: una configuración semiótica a la que podría llamarse cultura. Decíamos que quizás la elaboración más importante de todas las allí producidas es la de pensarse a sí mismo tanto a nivel individual como colectivo. Estaríamos tratando así con la llamada identidad, concebida además en cuanto flujo de sentido que se cuela y aparece en todos los momentos de la vida misma. Para su comprensión proponemos remitirnos a la pregunta heideggeriana por el ser, definiéndola como la pregunta por la identidad. Es solamente el ente humano, el Dasein, quien se interroga y problematiza por esta clase de cosas, pues el mismo hecho de preguntar-se es constitutivo de su modo de ser (Heidegger,1998). Podríamos decir también, la pregunta por el ser: ¿quién soy? / ¿quiénes somos?, si configura al ser del Dasein, advierte que la identidad de ese ente se halla justamente en el pensar esa identidad, esfuerzo que define su existencia en cuanto ser ontológico:<br><br>Ser-ontológico no significa aquí desarrollar una ontología. Si reservamos, por consiguiente el término ontología para cuestionamiento teorético explícito del ser ente, tendremos que designar como preontológico el ser-ontológico del Dasein. Pero preontológico no significa tan sólo un puro estar óntico, sino un estar siendo en la forma de una comprensión del ser. (Heidegger, 1998:35).<br><br>La pregunta por el ser, entonces, revela cómo la comprensión "hace" a la existencia misma. Ese sentido se refiere Gadamer (1977) a la universalidad de la hermenéutica, mientras que nosotros, haciendo caso de sus consideraciones, pensamos en una hermenéutica de la identidad ya no como posible categoría de análisis sino en cuanto forma del existir. Y se existe, se es, siempre que haya vida, siempre que no sobrevenga la muerte, por lo cual la comprensión del ser proyectado hacia el pasado o el futuro lo que fuimos, lo que deseamos ser no supone una ruptura con el que se es el presente. La única ruptura posible parece imponerla la muerte. Mientras se existe, entonces, no hay posibilidad de suprimir o acabar con la situación de identidad, pues el ser es en la medida en que se comprende, lo cual significa pensar-se, pensar en su mismidad, definiendo así su existir como ser pre-ontológico ya en la acepción citada de Heidegger.<br><br>A la vez, esta forma de ser configura sentido. El sentido del existir que sobreviene en la respuesta a la pregunta por el ser. Está allí contenida la identidad cuya significación no disfruta de autonomía al venir definida desde el universo semiótico que es la cultura. Es entonces cuando podemos hablar de una identidad cultural. No obstante, el texto de esa identidad ha de permanecer en la oscuridad hasta tanto se realice el esfuerzo hermenéutico de llegar a comprender la pregunta por el ser, como determinada por lo que en Heidegger (1998) y en Gadamer (1977) es la tradición. Determinación que además se releva con claridad pues, en efecto, la tradición llamémosle también cultura decide qué se comprende, sustrayendo la posibilidad de comprender que incluso hasta la objetivación de la tradición -la tradición como "objeto" de estudio- se halla determinada por ella misma. Así opera la llamada historia efectual (Gadamer, 1977), cuya propia complejidad sólo podrá desentrañarse gracias a la atención desarrollada por una hermenéutica, presta a descubrir que : "...en toda comprensión de la tradición opera el momento de la historia efectual..." (Gadamer, 1977:16).<br><br>Es este concepto de historia efectual el que permitiría, entonces, descifrar las distintas inquietudes que rodean, o contextualizar, las últimas reflexiones sobre cultura e identidad cultural latinoamericanas, pues con este concepto se resume esa imposición de sentido que representa la tradición para el pensamiento y cómo ello ocurre. Es en el "movimiento" de la historia efectual donde se define la historicidad de la tradición (en el sentido hideggeriano del término). En consecuencia, siendo la cultura ya tradición, es posible comprender que en su historicidad se hallan las claves del pensar-se colectivo, o bien de la identidad cultural. Pues el ser en su historicidad se moviliza, existe, es, signado por la tradición/cultura, la cual:<br><br>...le sustrae la dirección de sí mismo, el preguntar y elegir. Y esto vale, y no en último término, de aquella comprensión que hunde sus raíces en el ser más propio del Dasein, de la comprensión ontológica, y de sus posibilidades de elaboración.<br><br>La tradición que de este modo llega a dominar, no vuelve propiamente accesible lo transmitido por ella, sino que , por el contrario, inmediata y regularmente lo encubre. Convierte el legado de la tradición en cosa obvia y obstruye el acceso a las fuentes originarias de donde fueron tomados, en forma parcialmente auténtica, las categorías y conceptos que nos han sido transmitidos. La tradición nos hace incluso olvidar semejante origen. Ella insensibiliza hasta para comprender siquiera la necesidad de un tal retorno. (Heidegger, 1998:45. Las cursivas son del autor). <br><br>Si la respuesta a la pregunta por el ser es un enunciado cultural sobre la identidad, no hay forma de acceder a ella que no sea desentrañando hermenéuticamente cómo la cultura se apropia semióticamente de los individuos. Pensamos que en esa apropiación radica la historicidad de la cultura y que una analítica de la misma supone, entonces, quizás hallar más los fragmentos indecibles del texto de la cultura (incluso, tal vez, los reprimidos) que los literalmente manifiestos. El acto hermenéutico más espectacular sería comprender que:<br><br>La tradición no es sólo el contexto de enunciación inevitable a toda cultura sino también un determinado marco de significación donde se despliegan todas las formas simbólicas de dominación. (Lanz, 1994:2).<br><br>Siendo así, ninguna configuración de sentido definida como identidad cultural queda libre y exenta de los arbitrios del poder. Por ello, nos abruma la inteligibilidad de la pregunta por el ser en América Latina, en este lugar de modernidad heterogénea (Herlinghaus, 2000) en donde los teóricos aún estarían apostando a la construcción de una identidad cultural, a propósito de diferentes indicadores empíricos destellantes en los escenarios de nuestra región. Incluso si no los hay, la invitación es abierta para inventarlos:<br><br>Porque si hacerle frente a la seducción cultural que nos viene del mercado transnacional puede ser algo más que retórica chauvinista o mero repliegue defensivo y hasta suicida, necesitamos entonces desarrollar todo aquello que signifique cultura viva, cotidiana, capaz de generar identidad. (Martin-Barbero, 1994:92).<br><br>Nuestros argumentos nos obligan a decir que no es posible inducir la identidad. Si al existir se es, quien existe posee identidad... cualquiera... hasta en la locura... por lo cual la identidad es el modo de ser. ¿Cómo pensar entonces en generar una identidad? Más aún: ¿cómo creer que pueda pensarse la identidad y omitir que la tradición opera como historia efectual? Seguramente tal omisión ocurre cuando precisamente la reflexión "sale" del contexto operativo de la tradición, es decir cuando la reflexión no se sabe tocada por la historia efectual.<br><br>Pareciera, entonces, un tanto estéril seguir en busca de una identidad cultural, a pesar de manejarse definiciones de cultura como la siguiente: "...la cultura como el ámbito de producción, circulación y consumo de significaciones". (Garcia Canclini; 1994:123. Las cursivas son del autor). <br><br>Pues seguramente se estará de acuerdo en que, además, es necesario contemplar a partir de esta clase de definiciones, cuáles son esas significaciones, por qué son esas mismas y no otras, y fundamentalmente es necesario llegar a comprender que en ese proceso de producción, circulación y consumo opera la llamada historia efectual.<br><br>En la discusión que intentamos construir, el concepto de identidad cultural no sólo pierde cualquier sentido ético-escencialista, pues también deja de representar una alternativa, una posibilidad, por lo cual no depositamos en él ningún tipo de fe moderna ni posmoderna. Hasta el momento el objetivo es profundizar en una hermenéutica de la identidad cultural con la intención de reconocer hasta dónde puede llegar el encanto de algunos textos, pues no pretendemos rotular de ninguna manera la configuración identitaria en América Latina. El nuestro aún puede considerarse un esfuerzo epistemológico.]]></description><pubDate>Tue, 29 Mar 2005 01:59:00 +0000</pubDate></item><item><title/><link>https://cultura.blogia.com/2005/030101.php</link><guid isPermaLink="true">https://cultura.blogia.com/2005/030101.php</guid><description><![CDATA[SACADO DE: http://www.geocities.com/tomaustin_cl/ant/cultura.htm#_Hlk485009733<br><br>USOS, ACEPCIONES Y CONCEPCIONES DE LA PALABRA CULTURA<br><br><strong>null</strong><br>El concepto de la estética (o concepción humanista) <br><br>Es el sustantivo común y abstracto "que describe trabajos y práctica de actividades intelectuales y específicamente artísticas, como en cultura musical, literatura, pintura y escultura, teatro y cine"6, es decir, se trata de un concepto de cultura que considera que esta se acrecienta en la medida que se eleva hacia las manifestaciones más altas del espíritu y la creatividad humana en las bellas artes. A lo anterior habría que agregar que los viajes también aportarían al permitir conocimiento de otros pueblos y costumbres. <br><br>En palabras de Fischer, "se dirá así de un individuo que tiene cultura cuando se trata de designar a una persona que ha desarrollado sus facultades intelectuales y su nivel de instrucción. En este sentido la noción de cultura se refiere a la cultura del alma (cultura animi, Cicerón) para retomar el sentido original del término latino cultura, que designaba el cultivo de la tierra"7. Por extensión se asume que un individuo que conoce de las más altas manifestaciones del espíritu humano tiene que ser diferente a la gente común, demostrando su alto nivel de cultura mediante maneras refinadas de trato con los demás, asignándole la calificación de "culto"; por contraposición, una persona con un escaso nivel de educación y refinamiento pasa a ser "inculto" o de "poca cultura". <br><br>Esta forma de conceptualizar la cultura pertenece definitivamente a la Europa refinada del siglo XIX, y se acerca mucho al concepto usual, tradicional de la calle o el común de la gente, la que en Chile se hizo corriente por la fuerte admiración que había en el siglo pasado por las letras y la "cultura" europea. <br><br>La razón por la que Fischer lo llama la concepción humanista del término, se debe a que el pensamiento humanista decimonónico partía de la base de que el progreso humano era contínuo y ascendente, sumando cada vez más conocimientos del hombre y la naturaleza, que se traducían en el crecimiento de la filosofía, la ciencia y la estética. Esta forma de progreso en el refinamiento del espíritu era capaz de producir obras de extraordinario refinamiento estético, pero que sólo podían comprender aquellos a los que la fortuna les permitía un gran acervo de conocimiento y desarrollo intelectual, de manera que este crecimiento y sus manifestaciones más altas de significado y refinamiento era la cultura humana en ascenso permanente.<br><br>EL CONCEPTO ANTROPOLOGICO DE LA CULTURA<br><br>Para la Antropología, la cultura es el sustantivo común "que indica una forma particular de vida, de gente, de un período, o de un grupo humano" como en las expresiones, la cultura chilena o la cultura mapuche, expresando lo que podríamos llamar el concepto antropológico de la cultura; está ligado a la apreciación y análisis de elementos tales como valores, costumbres, normas, estilos de vida, formas o implementos materiales, la organización social, etc. Se podría decir que a diferencia del concepto sociológico, aprecia el presente mirando hacia el pasado que le dio forma, porque cualquiera de los elementos de la cultura nombrados, provienen de las tradiciones del pasado, con sus mitos y leyendas y sus costumbres de tiempos lejanos. De manera que el concepto antropológico de cultura nos permite apreciar variedades de culturas particulares: como la cultura de una región particular, la cultura del poblador, del campesino; cultura de crianza, de la mujerde los jóvenes, cultura universitaria, culturas étnicas, etc.<br><br>EL CONCEPTO SOCIOLOGICO<br><br>Mucho menos conocido y apreciado, el concepto sociológico se entiende como "el concepto abstracto que describe procesos de desarrollo intelectual, espiritual y estéticos" del acontecer humano, incluyendo la ciencia y la tecnología, como cuando se habla del desarrollo cultural de un pueblo o país; Fischer dice que para la concepción sociológica la cultura se define como "el progreso intelectual y social del hombre en general, de las colectividades, de la humanidad". En general se usa el concepto de cultura en su acepción sociológica, cuando el hablante se refiere a la suma de conocimientos compartidos por una sociedad y que utiliza en forma práctica o guarda en la mente de sus intelectuales. Es decir, al total de conocimientos que posee acerca del mundo o del universo, incluyendo todas las artes, las ciencias exactas (matemáticas, física, química, etc.) las ciencias humanas (economía, psicología, sociología, antropología, etc.) y filosofía. Teniendo presente que por mucho que ese pueblo o sociedad sepa del universo, siempre hay áreas de conocimiento que no posee o desconoce. Por ejemplo ¿Cree Ud. que los chilenos sabemos todo sobre matemáticas, física química, o cualquier campo del conocimiento? La respuesta es que no, que hay muchísimos campos del conocimiento y su aplicación práctica que debemos aprehender como país, al mismo tiempo que debemos aprender cómo y cuando usarlo. Por ellos es justamente el sentido sociológico el que usa los agentes del gobierno, la planificación o la política cuando proponen planes "para desarrollar la cultura nacional". <br><br>El concepto sociológico de cultura tiene una fuerte connotación con la apreciación del presente pensando en el desarrollo o progreso futuro de la sociedad para alcanzar aquello que llamamos el patrimonio cultural de la humanidad o simplemente "la cultura universal". Es en este sentido que debe entenderse la expresión "desarrollar la cultura de un país", implicando desarrollar y ampliar el conocimiento nacional de lo que el hombre (universal) ha sido capaz de desarrollar hasta hoy8.<br><br>Es en este sentido sociológico que se entiende --por ejemplo-- las expresiones de Umberto Eco: "Una prudente política de los hombres de cultura como corresponsables de la operación televisión será la de educar aun a través de la televisión a los ciudadanos del mundo futuro, para que sepan compensar las recepción de imágenes con una rica recepción de información escrita" 9<br><br> <br><br>EL CONCEPTO DEL SICOANALISIS<br><br>Fischer lo toma del conocido libro de Freud, "EL MALESTAR EN LA CULTURA", y nos dice que la definición freudiana se emparenta con el superego y dice: "La cultura humana (...) comprende, por una parte, todo saber y el poder adquirido por los hombres para dominar las fuerzas de la naturaleza; y por otra, todas las organizaciones necesarias para fijar las relaciones entre ellos"10 en otras palabras, para el psicoanálisis, la cultura esta constituida por todas aquellas presiones intrapsíquicas, de origen social o colectiva, que constriñen la libre expresión del ego y repercutiendo en la personalidad y hasta posiblemente en traumas psíquicos. A ello agregamos que uno se da cuenta que hay un punto en que la cultura se enraíza con la psiquis al presenciar la forma enconada en que se defienden posiciones personales que no son otra cosa que posiciones culturales, lo mismo que las situaciones de depresiones profundas debidas al shock cultural que se le produce inicialmente a la persona que se va a vivir a una cultura que no es la propia11]]></description><pubDate>Tue, 01 Mar 2005 02:41:00 +0000</pubDate></item><item><title/><link>https://cultura.blogia.com/2005/030102.php</link><guid isPermaLink="true">https://cultura.blogia.com/2005/030102.php</guid><description><![CDATA[SACADO DE:  http://www.geocities.com/tomaustin_cl/ant/cultura.htm#_Hlk485009733]]></description><pubDate>Tue, 01 Mar 2005 02:40:00 +0000</pubDate></item><item><title>Bienvenido al weblog cultura</title><link>https://cultura.blogia.com/2005/020801-bienvenido-al-weblog-cultura.php</link><guid isPermaLink="true">https://cultura.blogia.com/2005/020801-bienvenido-al-weblog-cultura.php</guid><description><![CDATA[Ya tienes weblog. 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